Stella McCartney, hija de Beatle que sigue su propia carrera

Cinco años después de lanzar su propia marca, la diseñadora de modas puede enorgullecerse de un negocio que factura mundialmente más de 34 millones de euros

Londres, 29 sep.- La diseñadora de moda Stella McCartney está facturando millones de euros con una línea de su propia creación y sin deberle nada a su famoso padre, el ex beatle Paul McCartney.



Cinco años después de lanzar su propia marca, Stella puede enorgullecerse de un negocio que factura mundialmente más de 34 millones de euros, de los que un tercio corresponde al Reino Unido.



La próxima semana, McCartney, de 35 años, casada con el publicista Alishair Willis, con el que tiene un hijo y espera otro, mostrará en París su novena colección propia, según informa hoy el vespertino "Evening Standard".



Stella McCartney tiene un imperio comercial que incluye tiendas en el elegante barrio londinense de Mayfair, Nueva York y los Angeles, que venden joyería, gafas, accesorios y perfumes de su creación.



También ha diseñado una colección para la firma de artículos deportivos "Adidas", una línea de productos para la cadena H&M, e incluso una tarjeta de crédito para el banco Coutts.



Su empresa, que da trabajo a una treintena de personas y tiene gastos de plantilla de unos 3 millones de euros, comenzará a ser rentable el próximo año, según su dirección administrativa.



El éxito de Stella McCartney permitirá dar un suspiro de alivio al grupo Gucci, que ha apoyado hasta ahora a la diseñadora sin obtener aún dividendos, según el citado diario.



"Gucci ha tenido paciencia. Stella necesitaba a alguien con mucho dinero para echar a andar, y ahora es previsible un largo período de colaboración. A partir de ahora confiarán en poder cubrir gastos e incluso ganar dinero", declaró al "Evening Standard" un conocedor del mundo de la moda.



Según éste, las empresas para las que trabaja Stella la han convencido para que haga artículos más comerciales, y es algo que está dando resultado en términos económicos.



"Stella ha ampliado además su gama de accesorios, lo que le permite ganar dinero extra. Su colaboración con Adidas ha sido exitosa y esta temporada va a extenderla a la ropa para esquiadores", explica el experto.



Stella McCartney no lo ha tenido fácil, según quienes la conocen, pese a ser hija de una leyenda viva de la música pop británica y de Linda Eastman, ella misma heredera de una familia millonaria.



Su padre la mandó a un colegio público y la vistió con ropa corriente porque quiso que los tres hijos que tuvo con Eastman tuviesen siempre los pies bien plantados en el suelo.



Incluso se negó a constituir para ellos un fondo fiduciario porque, en su opinión, podía ser un desincentivo.



Algunos críticos han acusado, sin embargo, a Stella McCartney de utilizar su famoso apellido, por ejemplo, cuando, al graduarse de la St Martin's School of Art invitó a sus amigas, las modelos Kate Moss y Naomi Campbell, a desfilar para ella.



En 1997, fue nombrada diseñadora jefa de la firma de moda Chloe, lo que hizo que el famoso modisto Karl Lagerfeld se quejara con estas palabras despectivas: "Chloe debería haber contratado a un gran nombre. Y lo ha hecho, pero es un gran nombre de la música".



Pero Stella triunfó pese a todo, en 2001 dejó Chloe y se independizó, como queriendo darle la razón a su padre.

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