TLC “empantanao”


Por los vientos que soplan y si nos remitimos estrictamente a las palabras del presidente Barack Obama —en su discurso anual sobre el estado de la unión—, cada día se aleja más la posibilidad de concretar el tratado de libre comercio entre Colombia y Estados Unidos. Eso está —para expresarlo en criollo— ‘empantanao’.

No quiero decir con esto que el TLC esté descartado, porque de hecho es un acuerdo firmado desde el 2006 entre los gobiernos de los dos países, pero para ser franco no pude percibir en las palabras del presidente estadounidense esa voluntad que se requiere para embarcarse en una brega en el seno del Congreso, la cual tendría primero que pasar por el bombardeo de los sindicatos y algunas organizaciones defensoras de los derechos humanos, que se oponen frontalmente al tratado con nuestro país, alegando que el estado colombiano maltrata, hostiga y hasta ‘da de baja’ a sindicalistas y dirigentes sociales.

Cuando Obama señaló en su alocución que su gobierno buscaría acuerdos con Colombia y Panamá, similares al establecido con Corea del Sur, estaba como dorando una píldora, porque acto seguido dijo que “sólo firmaría acuerdos que mantengan la fe de los trabajadores estadounidenses y que promuevan empleos estadounidenses”. Se nota que no quiere por ningún motivo molestar a los poderosos sindicatos que se oponen a esos TLC. ¡Ni pendejo que fuera!

Lo peor del caso es que esa postura de alguna manera se podría endurecer en lo que resta de este gobierno, si tomamos en consideración que el actual inquilino de la Casa Blanca quiere remontar la popularidad perdida para pensar en su segunda administración.

Poco importa entonces que Colombia sea el único país latinoamericano que nunca ha tenido que reestructurar la deuda externa y el que ha tenido un mayor incremento de la inversión extranjera en la región en los últimos años, porque eso no produce votos en Estados Unidos. Esa es la realidad. Por eso Colombia hace bien en seguir explorando otros caminos y me parece que el presidente Juan Manuel Santos desde hace rato lo sabe. Aunque no lo dice.

Alfredo Mantilla
editor@elcolombiano.net

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