Transcaribe un proyecto que está cambiando vidas

A través del Programa de Adquisición de Predios y de Reconversión Económica se están beneficiando muchas familias de la ciudad que pertenecen al área de influencia del proyecto.



”Siempre uno está como escéptico y con mucha incertidumbre cuando Transcaribe llega a decirle que el predio está afectado, pero luego te das cuenta que la cosa es para beneficio de uno” sostiene Gabriel Pico, uno de los propietarios de predios a quien Transcaribe le compró su propiedad para la ejecución de las obras del Sistema Integrado de Transporte Masivo de Cartagena.


Gabriel Pico Pupo o “Pico” como todos lo llaman, es propietario desde hace 40 años, de uno de los negocios más reconocidos de música salsa en Cartagena: “El Safari” y hace dos años llegó a él Transcaribe, con una propuesta para adquirir el predio de 160 metros cuadrados de extensión. A él se le realizó todo el acompañamiento jurídico y social por parte de la entidad, “más era la intranquilidad que genera un traslado, pero como dice el dicho, no hay mal que por bien no venga” asegura Pico, quien consiguió un predio muy cerca de su antiguo lugar y el mismo dice que “el cambio es de 180 grados, mi clientela aumentó, tengo mayores ingresos, definitivamente esto es una bendición”.


Así como Gabriel Pico, 267 propietarios de predios hasta la fecha, han transformado su vida gracias al Programa de Adquisición que impulsa Transcaribe y que le ha dado la oportunidad a muchas personas de mejorar su calidad de vida, como también es el caso del señor Fidel Padilla Pájaro, un pensionado del Ministerio de Agricultura, de 68 años de edad, quien es propietario de un predio sobre el cuarto tramo Amparo – Portal, donde se le afectó una parte del frente de su vivienda y con el dinero pagado por Transcaribe pudo realizar su sueño de tener su propia finca, un carro y asegurar el bienestar de su familia.


“Esto es lo mejor que nos ha podido suceder debido a los beneficios económicos y familiares; en mi finca cultivo plátano, yuca, mango, limón y guayaba, esto se me convirtió en un motivo más para vivir y puedo seguir activo”, asegura Padilla Pájaro.


Pero también existen otros casos ejemplares que se han dado a través del Programa de Reconversión Económica dirigido a los vendedores informales para que legalicen su actividad económica, como Doris Valdéz Pérez, una palenquera de 60 años, residente en el barrio La Candelaria, que hace mas de 39 años se encontraba vendiendo frutas en el palito de caucho frente al City Bank.


En septiembre de 2007, Transcaribe S.A. y la Gerencia de Espacio Público y Movilidad Urbana, le ofrecieron acogerse al Plan de Reconversión Económica, el cual aceptó de inmediato para formar su propio negocio familiar y descansar de las extensas jornadas de trabajo. Actualmente, Doris y su esposo tienen diez lavadoras para el alquiler y dos años después con el crecimiento de la empresa tienen una comercializadora de insumos para elementos de aseo, además de ser accionistas de Ecopetrol.


Doris asegura que “Dios me trajo una bendición a mi puerta con el proyecto Transcaribe, yo le diría a todos que Transcaribe es lo mejor que le ha podido ocurrir a Cartagena y a mi familia, primero porque embellece la ciudad y segundo, porque tengo mi propio negocito, puedo pasar el día en mi casa con mi marido, mis nietos y tener una vejez tranquila”.

CARTAGENA DE INDIAS

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