“Tutina”… ¿presidenta?


Hoy voy a confesarles algo que vengo guardando entre pecho y espalda por un largo rato y que ya no quiero seguir ocultando: El año pasado me asaltó una de esas ideas locas que a cualquiera le cruzan por la mente y por varias semanas —semanas de pasión y de mucha tensión, vale decir— pensé que una de las posibilidades ‘suicidas’ del entonces presidente Álvaro Uribe para atornillarse al poder —como siempre fue su intención— pasaba por la presentación de Lina como su sucesora.

Me refiero a Lina Moreno, su esposa, la dama de poco o casi nulo maquillaje que una vez dijo que ‘prestaba’ a su marido únicamente por cuatro años, pero a quien al final del segundo mandato ya se le notaba más bien comodita en el rol de inquilina de palacio.

Nunca sabré si esa salida estuvo alguna vez en la baraja uribista, pero hubiera sido hasta interesante ver la reacción del país ante un ‘descarche’ de tal naturaleza, tal como se ha convertido en una epidemia en el continente, en esa suerte de virus del que ni siquiera ha estado exento Estados Unidos, aunque con la salvedad que aquí Hillary saltó al ruedo ocho años después que Bill dejó ‘el coroto’.

En Argentina eso es una práctica repetida desde los años de Perón y sus esposas, aunque el colmo vino por cuenta de la parejita Kirchner —Néstor Carlos y Cristina Elisabet—, quienes se pasaron la posta y ahora, como el pingüino falleció, la viuda tomó un nuevo aire y todo parece indicar que seguirá mandando a los ‘ché’ con su populismo habitual y los dólares chavistas.

Con todo, la sinvergüenzura dorada de la especialidad nadie podrá quitársela a los Colom de Guatemala —Álvaro y Sandra— quienes llegaron al colmo de divorciarse para que ella pudiera postularse, dado que la constitución se lo impedía, de seguir casados.

La más reciente en saltar al ruedo —hasta hoy— es Margarita Cedeño, la esposa del dos veces presidente dominicano y actual jefe de estado, Leonel Fernández, lo que tiene convulsionada a la nación.

Me imagino que la próxima será Rosario Murillo, pareja del impresentable y reincidente presidente nica, Daniel Ortega. ¡De infarto!

¿Qué tal les suena, “‘Tutina’ presidenta”? ¡Ay mi madre!

Alfredo Mantilla
editor@elcolombiano.net

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