Unos 30 mil militares y policías vigilarán la segunda posesión de Uribe

El hallazgo ayer de un taxi cargado con casi 100 kilos de explosivos, la desactivación de artefactos en las dos últimas semanas y la confiscación de centenares de kilos de sustancias para preparar cargas han obligado a las autoridades a reforzar la vigilancia

Bogotá, 3 ago.- Unos 30.000 militares y policías están en alerta las 24 horas del día en Bogotá para prevenir posibles ataques terroristas ante la investidura del presidente colombiano, Alvaro Uribe, prevista para el próximo lunes.



Uribe tomará posesión de la Presidencia para un nuevo período de cuatro años, hasta el 2010.



"Bogotá está blindada", aseguran los medios de prensa sobre la intensificación de las patrullas militares y policiales en las calles y los retenes en algunos puntos estratégicos de la capital ordenadas por las autoridades.



El hallazgo ayer de un taxi cargado con casi 100 kilos de explosivos, la desactivación de artefactos en las dos últimas semanas y la confiscación de centenares de kilos de sustancias para preparar cargas han obligado a las autoridades a reforzar la vigilancia.



Según el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Luis Alberto Gómez Heredia, la seguridad se ha incrementado tras la explosión de un coche-bomba el pasado lunes en una calle del sector oeste de la ciudad, al paso de dos camiones militares, en el que murió una persona y resultaron heridos 21 soldados.



Gómez Heredia precisó a los periodistas que se han realizado más de 550 registros en toda la ciudad, especialmente en localidades donde se han producido alteraciones.



En la ciudad "hay más de 40 puestos de control, en los que participan, además de la policía, tropas de la V División y de la XIII Brigada del Ejército", precisó el jefe policial.



Todo vehículo que ingresa a la ciudad "se revisa" para evitar que entren a la capital explosivos, añadió.



Algunos informes de inteligencia señalan que "milicianos" del llamado "bloque oriental" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pretenden entrar en Bogotá para perpetrar atentados.



Dos centenares de agentes especializados y artificieros llevan a cabo registros minuciosos en estacionamientos de automóviles y en edificaciones públicas, para detectar vehículos o artefactos sospechosos.



Las autoridades quieren impedir que se vuelvan a repetir actos terroristas en Bogotá, como hace cuatro años en la primera posesión de Uribe, cuando estallaron varios cohetes y bombas el mismo día de la investidura, que causaron la muerte a unas 20 personas y otras 70 resultaron heridas.



En otras ciudades y zonas del país también se observa en los últimos días el reforzamiento de la vigilancia en calles y en edificios públicos, así como en guarniciones militares y policiales, en carreteras, puentes y oleoductos.

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