Urge reforma para garantizar el suministro de vacunas

Para mantener saludable al pueblo estadounidense

Desafortunadamente, debido a los recientes reportajes de prensa resaltando que la Corporación Chiron no podrá enviar el pedido de 48 millones de vacunas para la gripe a los Estados Unidos, los estadounidenses están sintiendo una urgente necesidad de vacunarse y están formando largas filas con sus rostros un tanto deprimidos.



En años anteriores, las agencias encargadas de velar por la salud, suplicaban a los estadounidenses que fueran a vacunarse. Sin embargo, millones no lo hacían. Ahora por tanta cobertura de prensa y en un año electoral, la población está sintiendo un temor innecesario.



Yo comprendo que la escasez de vacunas para la gripe puede causar pánico a la gente. Por esa razón, yo quiero pedirles a todos ustedes que no se preocupen. Antes también tuvimos escasez de vacunas y siempre superamos con éxito ese problema. Así que les ruego que estén tranquilos... ¡que no se preocupen!



La semana pasada, el Secretario de Salud y Servicios Humanos, Tommy Thompson, urgió “a la gente a relajarse porque la época para vacunarse todavía no ha llegado”. En estos momentos, los centros para el control de enfermedades están identificando las áreas donde hay escasez de vacunas e inmediatamente están enviando los recursos necesarios a esos lugares.



Se está dando prioridad para vacunarse a los adultos mayores de 65 años; a los niños menores de 2 años; a las personas con enfermedades crónicas graves; a las mujeres embarazadas; a los residentes de hogares de ancianos y otros centros de cuidado de enfermedades crónicas; a los padres de familia y encargados del cuidado de niños menores de 6 meses.


Yo le pido a aquellas personas que crean que están en peligro de contraer la gripe que hagan contacto con los centros proveedores del cuidado de la salud de su localidad.



Contrario a los recientes titulares de noticias, ¡el Presidente Bush no tiene la culpa! La verdad es que él ha incrementado los fondos para el estado de preparación contra la gripe en 720 por ciento desde el 2001 —más que ningún otro Presidente—. La razón por la cual estamos en esta situación ahora es porque solo existen dos empresas fabricantes que proveen vacunas contra la gripe a los Estados Unidos. Hace 30 años teníamos veinticinco. Y la razón por la cual ahora hay solamente dos fabricantes es porque existe un alto riesgo en demandas por daños y poco beneficio económico en la producción de vacunas.



En Pensilvania, observamos personalmente los riesgos a los que se expone la industria de la vacuna. Las Farmacéuticas Wyeth producían vacunas para la gripe en Marietta, Pensilvania, empleando más de 800 personas. Para el invierno del año 2002-2003 fabricó 21 millones de vacunas. Sin embargo, menos personas de las que originalmente se habían anticipado decidieron vacunarse y, dado a que las vacunas no pueden guardarse de un año para el otro, la Farmacéutica Wyeth se vio obligada a destruir 7 millones de vacunas que no se vendieron, resultando en una pérdida de 30 millones de dólares.



Así que con una demanda de vacunas imprevisible, fluctuante, con un margen de ganancias bajas y con responsabilidades de enfrentar juicios de reclamo por daños, Wyeth cerró su planta en Marietta, reduciéndose únicamente a dos el número de fabricantes de vacunas que actualmente tenemos.



Un tipo de juicio pendiente del año 2003 está buscando 30 mil millones de recompensa por daños de una industria de 6 mil millones de dólares, cantidad que es 5 veces mayor del valor total de todos los fabricantes de vacunas. Como resultado, este año, solo la Fábrica Aventis Pasteur, con su planta en Swiftwater, Pensilvania, estará suministrando vacunas para la gripe a los estadounidenses.



En los años 80’s, el Congreso creó el Programa de Compensación por Daños de Vacunas (Vaccine Injury Compensation Program, VICP) con el objetivo de proteger a los fabricantes de vacunas del terrible peso de procesos de indemnización por daños, los cuales casi los han llevado a la bancarrota. Este programa resuelve los reclamos que resulten por reacciones adversas de las vacunas que por mandato tienen que ponerse a los niños desde que nacen, para protegerlos de enfermedades.



Yo he buscado la forma de minimizar el riesgo de juicios por daños a través de numerosas iniciativas. La más reciente fue a través de una estipulación en la ley JOBS aprobada por la Cámara de Representantes y el Senado, la cual agrega vacunas para influenza al Programa de Compensación. El Presidente Bush está esperando para firmarla y sancionarla. Esta estipulación es un paso hacia adelante para reducir los juicios frívolos contra los fabricantes de vacunas; pero a menos que promulguemos unas verdaderas reformas a los procesos de responsabilidad por daños, nuestro suministro de vacunas continuará siendo vulnerable.



Las compañías de Pensilvania también están trabajando fuerte para encontrarle alternativas al actual proceso de vacunas, el cual requiere de un período de incubación de seis meses, es complicado y requiere de arduo trabajo.



Hay otras formas de protegerse contra la influenza –aparte de las vacunas. Por favor visite el sitio www.cdc.gov para mayor información sobre cómo prevenir la propagación de la gripe. Si usted se enferma de gripe, por favor sienta alivio al pensar que tenemos todo tipo de excelentes medicinas para su tratamiento.



El Secretario Tommy Thompson señaló, “Usted puede asustar a las personas y hacerlas que hagan filas infundiéndoles temor, o podemos trabajar juntos. Es una demostración de la diferencia en el liderazgo”. En lo que a liderazgo se refiere, yo prefiero estar al lado de alguien que no capitaliza infundiendo temor a nuestros ciudadanos, sino que en lugar de eso pone en práctica un buen plan para unirnos –para resolver los retos de la salud.


Nosotros tenemos que ver hacia el futuro, incrementar los fondos para investigación de vacunas para la gripe y reformar nuestro sistema de procesos de responsabilidad por daños. Pero lo primero y más importante en estos momentos es que tenemos que proteger a todos aquellos que estén en posición de vulnerabilidad de enfermarse con influenza.





Por el Senador Rick Santorum
Presidente de la Conferencia Republicana del Senado

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