Uribe, cual Samper, con elefante a sus espaldas


Así como en su momento el ex mandatario Ernesto Samper dijo desconocer el ingreso de dineros ‘sucios’ a su campaña presidencial, el expresidente Álvaro Uribe también negó haber escuchado nunca “una información negativa” sobre quien fue su jefe de seguridad de 2002 a 2006, el general en retiro Mauricio Santoyo, acusado por un fiscal estadounidense de tener nexos con el narcotráfico.

“A mí nadie me habló mal de Santoyo, nunca una autoridad extranjera me dio una información negativa sobre Santoyo”, sostuvo Uribe en declaraciones a una emisora colombiana.

El expresidente (2002-2010) agregó que siempre tuvo “la mejor opinión” de cómo el general cumplió su misión cuando era su jefe de seguridad.

La Corte del Distrito Este de Virginia formuló cargos la pasada semana contra Santoyo y le acusó de haber conspirado para el tráfico de estupefacientes con la red de sicarios de la Oficina de Envigado, creada en la década de los años 80 por el capo Pablo Escobar, y con las disueltas paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Según el fiscal estadounidense, el exgeneral Santoyo también pudo haber suministrado información a estos grupos sobre operativos que desarrollaban entonces las autoridades de seguridad colombianas.
Este episodio que recién explota, guarda cierta similitud con el destapado por el exfiscal Alfonso Valdivieso el 20 de junio de 1995, cuando divulgó el contenido de unos casetes de audio en los que el periodista Alberto Giraldo hablaba con los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela (jefes del cartel de Cali) sobre dineros para apoyar la campaña de Ernesto Samper (1994-1998), lo que inmediatamente fue negado por el entonces presidente y dio pie a que el cardenal y arzobispo de Bogotá, Pedro Rubiano, dijera que el hecho de que Samper no se hubiera dado cuenta del ingreso de grandes cantidades de dinero del narcotráfico a su campaña presidencial, era como “si un elefante se mete en tu casa y no te enteras”.

Por el momento, no se ha conocido una orden de detención ni petición de extradición para el exgeneral, con una carrera de 30 años en la Policía Nacional de Colombia, y quien este lunes anunció su intención de ponerse a disposición de las autoridades pertinentes.

El diario El Tiempo indicó que “fuentes cercanas a Santoyo aseguraron que él está en el país preparándose para enfrentar la sindicación”.

Por su parte, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, apuntó que “las autoridades norteamericanas lo están requiriendo y sería muy importante que el general Santoyo fuera y respondiera ante la justicia norteamericana por sus actos”.

La recomendación de Santos, quien consideró que “no se puede presumir, pero si lo están requiriendo es por algo”, se suma a la que le hizo el director de la Policía Nacional de Colombia, José Roberto León Riaño.

León advirtió en declaraciones a la prensa que Santoyo debe presentarse ante las autoridades estadounidenses y señaló que la investigación en su contra arrancó hace más de un año junto con la Dirección Antidrogas Estadounidense (DEA, en inglés) y con la Fiscalía de Colombia.

Así lo confirmó el director de la DEA para la región andina, Jay Bergman, quien en declaraciones a Caracol Radio agregó que esa institución no está investigando a “ningún oficial en servicio” por una vinculación similar.

Uribe insistió en que no tuvo nada que ver con el nombramiento de Santoyo, a quien conocía desde 1995 por su tarea como miembro de la unidad antisecuestro cuando él gobernaba el departamento de Antioquia y luego fue nombrado jefe de seguridad de su candidatura a la Presidencia en 2002.

“Jamás le dije al Ministerio (de Defensa) o la Policía que asigne a fulano o zutano para la seguridad. El entonces coronel Santoyo se designaba como jefe de la seguridad de la candidatura, ganamos la Presidencia y lo nombran jefe de la seguridad”, sostuvo.

Además, recordó que Santoyo pidió el retiro de la institución en 2009, antes de finalizar su Gobierno, y que entonces le comentaron que un policía preso en Estados Unidos estaba acusando a su exjefe de seguridad, aunque aclaró que ese señalamiento no venía de un juez.

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