Vacuna contra el cáncer de páncreas mejora la supervivencia

A pesar de los resultados, el estudio es demasiado pequeño, por lo que hace falta un seguimiento antes que puedan incorporarse los resultados a la práctica médica

Varios expertos aseguran que una vacuna experimental contra el cáncer de páncreas ha producido resultados promisorios en un ensayo preliminar.



Los médicos del Centro contra el cáncer Kimmel Johns Hopkins informaron el martes en una reunión sobre el cáncer en Filadelfia que la tasa de supervivencia para 60 pacientes que recibieron la vacuna además de cirugía y quimioterapia fue del 88 por ciento después de un año y 76 por ciento luego de dos años.



Esta es una mejoría significativa sobre la tasa de supervivencia tradicional del 63 por ciento para un año y del 42 por ciento a dos años.



Pero se trata de un estudio relativamente pequeño al que le hace falta un seguimiento intensivo antes de que los hallazgos puedan entrar a la práctica médica, aseguró en una reunión conjunta de la American Association for Cancer Research, el National Cancer Institute y la European Organization for Research and Treatment of Cancer el Dr. Daniel Laheru, profesor asistente del centro.



“Claramente, hay retos importantes que superar para diseñar una vacuna contra el cáncer”, anotó Laheru. El mayor reto es lograr que el sistema inmunológico del organismo reconozca y ataque las proteínas especiales que distinguen al cáncer de las células normales.



“Cuando hay una enfermedad, se conocen las proteínas clave”, explicó. “No las conocemos para el cáncer de páncreas. También, muchas células del cáncer pueden segregar sustancias que les permiten evadir el mecanismo inmune”.



La vacuna de la Hopkins, desarrollada por la Dra. Elizabeth Jaffe, utiliza células de cáncer irradiadas cultivadas en el laboratorio que no se pueden multiplicar pero que segregan una sustancia, la GM-CSF, que atrae a las células inmunes.



Se aplica una primera inyección con la vacuna entre ocho y diez semanas después de la cirugía y se aplican cuatro refuerzos además de la quimioterapia y la radiación.



El nuevo ensayo sigue a un estudio anterior de 14 pacientes. Tres de ellos continúan con vida siete años después, lo que constituye un resultado impresionante, teniendo en cuenta que todos eran de alto riesgo, aseguró Laheru. Estudios de sangre mostraron que el sistema inmunológico de esos tres pacientes reconocía tres células específicas de cáncer, continuó.



Mientras que los investigadores de la Hopkins continúan haciéndole seguimiento a los supervivientes del ensayo de 60 pacientes, se están haciendo planes para hacer otro estudio de mayor tamaño en el que participarán entre 500 y 600 pacientes, explicó Laheru. En el mejor de los casos, la vacuna no estaría disponible para su uso clínico hasta el final de esta década, especuló.



Una vacuna exitosa sería de gran ayuda, aseguró el Dr. Len Lichtenfeld, subdirector médico de la American Cancer Society. La perspectiva actual para la mayoría de los pacientes de cáncer de páncreas no es buena, en parte porque la enfermedad generalmente no se detecta a tiempo, sostuvo. Cada año se presentan 32,000 casos nuevos de cáncer de páncreas en los EE.UU. y casi la misma cantidad de muertes, dijo Lichtenfeld.



“Cuando esto se compara con los datos históricos, a estos pacientes les va mejor con esta vacuna y eso es emocionante”, aseguró. “Pero aunque hemos tenido resultados emocionantes, todavía queda mucho por hacer”.



Una nota de advertencia es que el Centro Kimmel es inusualmente bueno para tratar el cáncer de páncreas, por lo que no se sabe si otros centros obtendrían los mismos resultados, señaló Lichtenfeld.



Aún así, el informe de la Hopkins es otra indicación de que las vacunas contra el cáncer, que no han sido más que una esperanza durante tres décadas, podrían estar funcionando ahora, aseguró, y citó informes recientes de éxito de vacunas contra el melanoma y el cáncer de próstata.



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