Venezuela llora. Wall Street ríe.


En esos contrastes que siempre nos da la vida, las calles de Caracas se tiñeron el miércoles de rojo al paso del féretro del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, acompañado por un mar de llorosos seguidores en su viaje hacia la Academia Militar, donde quedó instalada una capilla ardiente hasta el viernes, mientras en Nueva York la exultante Bolsa de Valores vibraba alborozada cuando su emblemático índice Dow Jones llegó a un récord histórico de 14.296,24 unidades. Wall Street era una fiesta.

El cortejo fúnebre de Chávez, fallecido el martes a los 58 años a raíz de un cáncer del que todavía no hay detalles públicos, fue acompañado por miles de sus seguidores que se apostaron a lo largo de un recorrido que empleó más de seis horas y encabezaron en su etapa final el vicepresidente, Nicolás Maduro, y el presidente de Bolivia, Evo Morales.

El traslado desde el Hospital Militar de Caracas, adonde fue llevado el jefe de Estado el 18 de febrero a su retorno de Cuba tras permanecer internado más de dos meses en la isla, fue trasmitido en cadena nacional obligatoria de las emisoras de radio y televisión.

Miles de venezolanos lloraron frente a los televisores y al paso del féretro, como inicialmente lo hizo de manera desconsolada la madre de Chávez, Elena de Chávez, a la salida del hospital.

Escoltado también por miembros de la Guardia de Honor Presidencial, el coche fúnebre con el féretro de Chávez cubierto con la bandera de Venezuela avanzó por las calles del centro de Caracas de forma ceremoniosa, entre una sentida marea roja que le mandó besos y le prometió fidelidad y amor eterno, bajo un sol inclemente.

Las muestras de pesar, que no pudieron disimular ni los efectivos militares que resguardaban la seguridad de los ciudadanos ni los propios ministros, contrastó con la música llanera, las fanfarrias y canciones de batalla que no dejaron de sonar en este día triste.
Gritos y risas sonaron también en Wall Street cuando su principal indicador llegó a superar durante algunos momentos de la mañana la barrera de los 14.300 enteros.
Con el récord obtenido en ese segundo día de subida, el Dow Jones, que agrupa a 30 de las mayores empresas cotizadas de EE.UU., consiguió superar el récord de 14.164,53 unidades que se anotó el 9 de octubre de 2007, poco antes del inicio de la crisis más profunda y prolongada en EE.UU. desde la Gran Depresión de los años 30.

Mientras en Caracas, el rojo del chavismo se confundió con banderas de ese mismo color y de Venezuela, así como con afiches, fotografías de Chávez y carteles que exhibían en honor al líder de la revolución bolivariana sus seguidores.

Antes de llegar a la Academia, el vehículo atravesó en su último tramo el paseo de Los Próceres, que forma parte del complejo Fuerte Tiuna, donde también está la Academia Militar, y donde Chávez muchas veces encabezó actos castrenses.

Ya en la Academia se celebró una ceremonia religiosa en la que participaron sacerdotes y pastores evangélicos y que congregó a familiares, integrantes del Gabinete y otros funcionarios del Ejecutivo.

El féretro, llevado a hombros hasta el interior de la Academia, fue finalmente instalado tras recorrer ocho kilómetros hasta el recinto en el que permanece en capilla ardiente, donde los presidentes de Argentina, Cristina Fernández; Bolivia, Evo Morales; y Uruguay; José Mujica, hicieron la primera guardia de honor.

Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, permanecieron a cada lado del féretro junto a otros integrantes del Gobierno después del grupo de mandatarios visitantes.

Luego lo hicieron los hijos del presidente: Rosa Virginia, María Gabriela, Hugo y Rosinés, así como una de las nietas de Chávez, en medio de un largo aplauso de los asistentes.

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