el colombiano

Yamile y sus 10 hijos, por fin en casa propia

Yamile Álvarez madrugó más que de costumbre. Tenía una cita muy especial. Sabía que no podía llegar tarde. Por eso se levantó temprano y arregló a sus hijos.

Su corazón palpitaba con mucha fuerza y casi le faltaba el aire. Poco a poco, los minutos transcurrían y el momento esperado se acercaba. A medio día, en medio del calor de Ocaña, ella ya tenía una sonrisa que reflejaba la emoción que sentía.

Mientras escuchaba los nombres de las mujeres que pasaban adelante a recibir uno de los 107 subsidios de vivienda que estaba otorgando el Gobierno Nacional para Corozal, ella a pocos metros de donde se encontraba el Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, en el aula Máxima del Colegio José Eusebio Caro, esperaba que se pronunciara su nombre.

Por fin el propio Presidente dio la instrucción: “La doctora Yolanda Corrado, concejala, le entrega a Yamile Álvarez”. Ella se acerco con emoción y nerviosismo, llegó donde el Mandatario y no faltó la pregunta: “¿Cuántos hijos tienes?”, la misma que le había formulado Uribe Vélez a las mujeres que anteriormente habían recibido el subsidio y a la cual ya había hecho referencia al escuchar un número superior a cuatro “¡Pero no más hija!”.

Ella, esposa de un ocañero que trabaja vendiendo chance y paletas, dudo por un mínimo instante, pero su respuesta fue casi automática: “Diez”.

“¡Diez!”, repitió el Presidente, pero en lugar de hacer alguna observación le contrapreguntó: “¿Y la casita? ¿Cómo va a ser la casa?”. Y tan emocionado como ella Uribe Vélez solicitó que tomaran la foto de rigor. “¡Pero que salgan los diez o si no, no vale!”.

El clic de la cámara fotográfica sonó. Yamile con sus diez hijos, cinco hombres y cinco mujeres, desde el menor de seis meses, hasta el mayor de 16 años, quedaron para siempre en el recuerdo al lado del Presidente de Colombia, el día en que recibieron el subsidio para su casa propia.

La emoción estaba en su máximo nivel, Yamile Álvarez había recibido el subsidio de 7,5 millones de pesos para su vivienda nueva de manos del Presidente de Colombia, pero la sorpresa fue más allá.

“¿La casita tiene manera de crecerla?”, volvió a preguntar el Jefe del Estado. “Ah, es un lote de 98 metros. ¿Y tiene plancha para echar para arriba? Porque mire, este es un ‘reguerito’ muy grande, esto necesita la posibilidad de ampliar la casa”.

Y de inmediato, la pregunta se convirtió en una posibilidad. “Hay que ayudarle a que le instalen la casita y enseguida a crecer la casa. ¿Por qué no hacen una cosa? Porque a esta casa no se le pone de una vez la plancha para que pueda echar el segundo pisito”, dijo el Presidente.

Y el compromiso se adquirió. “La constructora se compromete a eso y no nos queda mal con eso”.

Este es un reguerito grande, -añadió el Mandatario-. Te felicito mija. ¡Qué bueno que pudiéramos resolver este problema a más y más colombianos!