Zonas de pesca en costa noroeste de Florida permanecen cerradas por vertido

Un área de unos 40 kilómetros en la costa noroeste de Florida permanece cerrada a la pesca para evitar el consumo de posibles peces y marisco contaminado por el vertido de petróleo en el Golfo de México, informaron hoy las autoridades.

La Comisión para la Conservación de la Pesca y la Vida Salvaje de Florida (FWC, por su sigla en inglés) señaló hoy que una parte de las "aguas costeras del condado de Escambia", en la que se pescan camarones, cangrejo y diferentes especies de peces, permanecerá "temporalmente cerrada".

La medida intenta reducir las posibilidades de que lleguen a la mesa de los consumidores especies marinas que hayan podido verse "afectadas por el crudo" que mana de un pozo submarino en el Golfo.

La zona cerrada a la pesca comprende áreas de la playa de Pensacola, en Panhandle, aunque las bahías del interior y los estuarios permanecen abiertos a la pesca, agregó la FWC.

Los 40 kilómetros de aguas temporalmente cerradas afectan principalmente al litoral del condado de Escambia, donde ya se registra la presencia de la mancha negra de petróleo.

La orden emitida por la FWC no afectará, sin embargo, a la captura de la ostra, almejas y mejillones.

Por otro lado, el presidente estadounidense, Barack Obama, llega a Florida hoy y visitará probablemente mañana, martes, las playas de Pensacola, en el extremo noroeste del estado, famosas por la blancura de sus arenas.

Obama visita hoy los estados de Alabama y Misisipi para evaluar el impacto en la zona del vertido de crudo de un pozo submarino operado por la empresa British Petroleum (BP), que comenzó el 20 de abril al explotar una plataforma de exploración, que también causó la muerte de once trabajadores.

Las autoridades de Florida indicaron que las playas del estado permanecen abiertas, pese a que una gran mancha negra de crudo degradado se encuentra a 14 kilómetros al sur de Pensacola Pass, en el condado de Escambia, y otra a unos 9 kilómetros.

La semana pasada se confirmó la llegada de algunas oleadas de crudo y "espuma" a Perdido Pass, la desembocadura del río del mismo nombre, en el condado de Escambia, donde se encuentran la playas de Pensacola y Perdido Key.

La zona de Perdido Pass, que forma un canal que comunica la bahía de Perdido con el Golfo de México, permanecerá cerrada con la subida de la marea para prevenir que la marea negra penetre en la bahía.

Las autoridades han desplegado a lo largo del paso de Perdido una cadena de barreras flotantes para proteger las ensenadas y que se mantendrá en uso en los momentos en que se registra la subida de la marea.

El paso de Perdido se volverá a abrir al tráfico de barcos durante los momentos de marea baja.

Una capa de vertido llegó a la bahía de Pensacola este domingo y varias embarcaciones provistas de aparatos especiales ("skimmer") para succionar materia en suspensión depositada en el mar operan ya en el interior, señaló Brandy Thompson, portavoz del condado de Escambia.

Además, dos gabarras recogieron este fin de semana vertido en la zona de Perdido Pass.

En días pasados, funcionarios de los condados de Escambia, Santa Rosa y Okaloosa se habían quejado de la lenta respuesta del comando unificado de Mobile (Alabama) a sus preguntas y demandas, por lo que enviaron sus propios representantes al centro de control.

Según la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por su sigla en inglés) de EE.UU., zonas costeras cerca del oeste de la bahía de Pensacola pueden continuar experimentando impactos" de vertido.

El pasado 4 de junio las primeras formaciones de alquitrán fueron detectadas en las playas del parque nacional Gulf Islands Seashore, en la bahía de Pensacola.

Desde entonces, pequeños pegotes de alquitrán continúan llegando lentamente, pero de forma regular, a una amplia zona de las costas de los condados situados al noroeste de Florida.

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